Protégelo del agua y el sol
La lluvia y la exposición directa al sol pueden resecar o decolorar el cuero. Si se moja, sécalo a temperatura ambiente, nunca con secadora ni cerca de una fuente de calor.
El cuero genuino mejora con los años si le das el cuidado adecuado. Estos son nuestros consejos para que tus productos duren más.
La lluvia y la exposición directa al sol pueden resecar o decolorar el cuero. Si se moja, sécalo a temperatura ambiente, nunca con secadora ni cerca de una fuente de calor.
Deja airear tu producto antes de guardarlo y usa una funda de tela, no bolsas plásticas, para que el cuero respire.
Retira el polvo con un paño seco y suave. Evita el contacto con alcohol, perfumes y productos químicos agresivos.
El cuero necesita hidratarse cada cierto tiempo para no resecarse ni agrietarse. Usa productos especializados para cuero.
El exceso de peso en bolsos y mochilas puede deformar las costuras y la estructura del cuero con el tiempo.
Usar siempre la misma pieza acelera su desgaste. Rotar entre tus productos ayuda a que todos duren más.
Depende del uso, pero como referencia hidrátalo cada 2 o 3 meses con una crema especializada para cuero, o antes si lo notas reseco o opaco.
No siempre. Usa productos formulados para cuero genuino; algunos betunes o cremas para calzado sintético pueden mancharlo o resecarlo más rápido.
Limpia la zona con un paño húmedo (sin frotar fuerte) y déjalo secar a temperatura ambiente. Si la mancha persiste, escríbenos por WhatsApp y te orientamos.
Cepillos, cremas y kits para limpiar e hidratar tus artículos en casa.